Testimonio de Luz María – Colombia
febrero 3, 2026, 20:15,
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Me llamo Luz María Rodríguez, soy de Medellín, Colombia, y puedo decir con el corazón que este libro llegó a mi vida en el momento exacto.
Yo estaba pasando por una etapa muy oscura. Había perdido mi estabilidad económica, mi relación de pareja terminó después de 18 años y, para ser honesta, me sentía vacía, sin rumbo y con una tristeza que no sabía explicar. Sentía que la vida solo me ponía obstáculos… puras piedras en el camino.
Una amiga me habló del libro de Alberto Lajas: “Si encuentras piedras en tu camino, construye un castillo” y algo en el título me tocó. Lo compré sin imaginar lo que iba a provocar en mí.
Desde las primeras páginas sentí que el autor me estaba hablando directamente. No era solo teoría espiritual; eran palabras que atravesaban el alma. Cuando leí que las heridas guardan mensajes y que las crisis son portales hacia una nueva identidad, lloré… porque entendí que no estaba siendo castigada por la vida, estaba siendo transformada.
Los ejercicios me ayudaron muchísimo. Hice uno sobre el linaje familiar y fue impresionante darme cuenta de que cargaba dolores que no eran solo míos. Empecé a perdonar, a soltar culpas y a verme con más compasión. Por primera vez entendí que yo no era una víctima de mis circunstancias, sino una creadora que había olvidado su poder.
También me impactó todo lo que habla sobre las señales y las sincronicidades. Después de leer el libro, empecé a notar cómo la vida me respondía cuando cambiaba mi manera de pensar y sentir. No fue magia de un día para otro, fue un despertar.
Hoy no te voy a decir que mi vida es perfecta, pero sí es diferente. Tengo más paz, más claridad y una fuerza interior que antes no conocía. Ya no veo los problemas como castigos, sino como materiales para construir algo mejor en mí.
Este libro no lo siento como un libro… lo siento como una guía, como un maestro silencioso que te toma de la mano cuando estás en el suelo y te dice: “Levántate, tú puedes convertir esto en tu grandeza.”
Gracias, Alberto Lajas, porque tus palabras cruzaron el océano y llegaron hasta una mujer en Colombia que necesitaba recordar quién era.
✨ Las piedras de mi vida dejaron de pesar… ahora son los cimientos de mi castillo.
— Luz María, Colombia